
Porque el primer paso para prevenir un fraude es conocerlo:
Fraude en cajeros automáticos
El sistema más viejo y “simple” es espiar mientras se teclea el PIN, y a continuación extraer mediante el descuido la tarjeta.
Sistemas más sofisticados se instalan en la ranura de la tarjeta, que copia la información de la banda magnética, mientras que una cámara oculta graba mientras se teclea el PIN. Posteriormente algunos grupos organizados pueden hacer duplicados de estas tarjetas.
En algún caso el robo se ha producido con un sistema que atrapa la tarjeta en el cajero, y un transeúnte que parece totalmente inocente y casual se ofrece a ayudar, pero para ello necesita que usted teclee el nº PIN. Posteriormente simulará que le es imposible sacar la tarjeta, y una vez que usted ha desistido procede a extraerla, quitar el dispositivo que la mantenía atrapada y utilizarla con tranquilidad, conociendo el PIN que usted mismo facilitó.
En toda transacción pública en un cajero hay que desconfiar siempre de cualquiera que trate de distraerle o permanezca cerca de forma sospechosa, tapar el número al teclearlo y si se produce cualquier comportamiento extraño del cajero o la tarjeta queda atrapada sin previo aviso, anularla.
Fraude a través del telemarketing
Es cuando algún desconocido llama por teléfono e intenta sonsacarle los datos personales de su tarjeta. Los sistemas más comunes:
1. Llamar para decir que usted ha ganado un premio o una suma en efectivo. Usted solo debería pagar por el “envío” o un “gasto administrativo”.
2. Decir que son de su compañía de tarjetas de crédito y pedirle que confirme sus detalles.
3. Decir que son de otra compañía de tarjetas de crédito. Le prometen una oferta especial o tasas de interés bajas si usted transfiere el saldo de su tarjeta a esa compañía. Para hacer esto necesitan su número, por supuesto.
4. Decir que representa a un importante centro de beneficencia y pedir por una donación. Este tipo de fraude es a menudo cínicamente empleado en las repercusiones de grandes desastres tales como el tsunami o el Huracán Katrina. También es con frecuencia llevado a cabo vía correo electrónico.
La prevención es muy sencilla: jamás de los datos de su tarjeta por teléfono (salvo, por ejemplo, que sea usted quien ha efectuado la llamada a su banco).
Fraude con tarjeta de crédito a través de internet
Hay que tener claro, antes que nada, que las transacciones con tarjeta de crédito a través de internet son seguras, siempre y cuando se realice en empresas conocidas o que garanticen su confianza. Siempre debe ser usted quien intencionadamente acuda a las fuentes que le solicitan dichos datos. Desconfíe de las compañías que le pidan datos para compras o fines que usted no haya solicitado.
Asegúrese de que la empresa a la que facilita los datos, que usted conoce previamente y que desea que realicen alguna transacción para usted, conozca todos sus datos, teléfono, domicilio, etc.
Compruebe las garantías de seguridad de la página, tipo SSL o bases y términos de garantía.
Fraude con tarjeta de crédito vía correo electrónico
El fraude a través de e-mail más usual es conocido como Phishing, y consiste en suplantar, imitando todas las fuentes, colores y diseño, a una empresa conocida y de confianza, que probablemente usted utiliza habitualmente, que le pide todos los datos de su tarjeta para hacer alguna comprobación.
A pesar de ser grave y peligroso, no es difícil detectar el phishing. Siga alguno de estos consejos:
1. El correo electrónico está dirigido a “Querido Cliente”. Los correo electrónicos phishing son generalmente enviados en grandes cantidades y no contienen nombre o apellido. La mayoría de los correos electrónicos de compañías legítimas serán personalizados.
2. El correo electrónico le pide que “verifique su cuenta”. Bancos y comercios nunca deberían pedir que información delicada sea enviada vía correo electrónico. Este tipo de confirmaciones las hacen por correo ordinario, y siempre incluyendo sus datos encriptados, con sólo los últimos números visibles para comprobación.
3. Advertencias dramáticas tales como “Su cuenta será cerrada salvo que tome acción inmediata”. Nuevamente esta clase de comunicación nunca sería enviada vía correo electrónico por un comercio responsable. Amenazas como estas son simplemente un intento de causar ansiedad a la víctima e instarlo a cometer un error.