Uso de las tarjetas
Ya hemos comentado por aquí las costumbres de uso de las tarjetas tan radicalmente opuestas al resto de los titulares de nuestro entorno: muchas veces contemplamos un objeto de deseo, consultamos el precio y nos vamos al cajero automático más próximo para sacar el importe en efectivo. Absurdo, ¿no?
Contra estas prácticas lucha denodadamente la banca desde hace tiempo sin mucho resultado aunque algunas promociones, como la que ahora está realizando Euro6000, invitan al uso directo de la tarjeta al obtener descuentos inmediatos al realizar el pago con la misma.
Lo peor, lo que sigue siendo un mal endémico, es el uso de la tarjeta cuando no se tiene dinero en lugar del propio dinero. Luego, vienen las sorpresas.